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Por dónde entrar a las sagas grandes sin jugar veinte juegos: un punto de entrada para cada una

4 de septiembre de 2026

Hay sagas con más de quince entregas y una comunidad convencida de que "tenés que empezar por el primero". No tenés. La mayoría de las sagas largas están diseñadas para que cualquier entrega sea una puerta, y las pocas que no lo están tienen un punto de entrada claro que todo el mundo conoce y pocos te dicen. Acá va uno por saga, con la razón, y con la alternativa si la primera opción no te convence.

The Legend of Zelda

Punto de entrada: Breath of the Wild (Nintendo, 2017). No tiene continuidad con nada, explica todo lo que necesitás, y es la reinvención más grande que tuvo la saga. Si te gustan los mundos abiertos, entrás por acá y después decidís si querés la secuela (Tears of the Kingdom, 2023) o la tradición.

Si preferís la tradición de mazmorras y objetos, Link's Awakening (remake de Grezzo para Nintendo, 2019) es corto, encantador y contiene la fórmula clásica en miniatura. Ocarina of Time sigue siendo importante, pero hoy es más una visita histórica que una puerta.

Final Fantasy

La regla de oro: cada número es un juego distinto, con mundo, personajes e historia propios. No hay orden. Lo único que se repite son nombres de hechizos y un pájaro amarillo.

Punto de entrada: Final Fantasy X (Square, 2001; HD Remaster disponible en todo). Combate por turnos claro, historia cerrada, personajes que crecen, y es el primero con voces. Es el Final Fantasy más "de manual" que se juega bien hoy. Si preferís acción, Final Fantasy XVI (Square Enix, 2023) es un juego de acción con historia propia y ninguna tarea previa. Si querés ver por qué el VII es una religión, el original de 1997 sigue siendo la historia completa; el Remake es una reinterpretación en partes.

Yakuza / Like a Dragon

Punto de entrada: Yakuza 0 (Ryu Ga Gotoku Studio, 2015 en Japón, 2017 en Occidente). Es una precuela cronológica, presenta a los dos protagonistas históricos, y tiene el mejor balance entre drama de mafia y karaoke ridículo. Después seguís con Yakuza Kiwami (remake del primero) y el orden numérico.

Si el combate de acción no te interesa y preferís turnos, Yakuza: Like a Dragon (2020) arranca un protagonista nuevo, Ichiban Kasuga, con combate por turnos y una historia que no requiere nada previo. Es una segunda puerta igual de válida.

Assassin's Creed

La saga tiene dos eras y hay que elegir cuál te interesa. La era clásica, de sigilo y ciudades históricas, se entra por Assassin's Creed II (Ubisoft Montreal, 2009): Italia renacentista, Ezio, la mejor historia de la serie. El primero es tosco y no hace falta; la historia del presente se entiende con un resumen de cinco minutos.

La era RPG, con mundos enormes y niveles, se entra por Origins (Ubisoft Montreal, 2017): Egipto, un protagonista serio y el nacimiento de la orden. Si querés algo corto que vuelva a las raíces, Mirage (2023) dura quince horas y está pensado justamente para gente que viene de afuera.

Resident Evil

Dos puertas y ninguna es la primera. Resident Evil 2 en su versión de 2019 (Capcom) es el juego de terror con recursos escasos y una comisaría que se te graba en la memoria. Si preferís primera persona y algo más moderno, Resident Evil 7 (Capcom, 2017) reinicia el tono con una familia de Louisiana y una casa. Los dos se entienden sin nada previo; el 7 solo tiene guiños que vas a captar más adelante.

Evitá empezar por el 6, que es lo más lejos del espíritu de la saga, y dejá el 4 (original o remake) para segundo, porque es acción más que terror y se disfruta más sabiendo de dónde viene Leon.

Metal Gear

Acá sí hay una respuesta única: Metal Gear Solid 3: Snake Eater (Konami, 2004; el remake Delta salió en 2025). Es la primera historia en la cronología, no necesita nada, y es la mejor. Selva, supervivencia, una historia de Guerra Fría con corazón. Después jugás el 1, el 2 y el 4 en orden, y ahí sí entendés por qué la gente llora.

Si querés jugabilidad moderna antes que historia, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain (Kojima Productions, 2015) es el mejor sigilo de mundo abierto que existe, con una narrativa deshilachada que no vas a entender del todo, y tampoco la gente que jugó todos.

Persona

Punto de entrada: Persona 5 Royal (Atlus, 2019 en Japón, 2020 en Occidente). Es largo, más de cien horas, pero es la entrada más pulida, más elegante y más independiente. No requiere nada anterior; cada Persona tiene elenco y ciudad nuevos. Si cien horas te asustan, Persona 3 Reload (Atlus, 2024) es un remake más corto y más oscuro del que definió la fórmula moderna. Persona 4 Golden está en el medio y para muchos es el favorito emocional.

Los Persona 1 y 2 son otra cosa, más viejos y más ásperos; no empieces por ahí a menos que te interese la arqueología.

Fire Emblem

Punto de entrada: Fire Emblem: Three Houses (Intelligent Systems y Koei Tecmo para Nintendo, 2019). Es táctica por turnos con muerte permanente opcional, y su gancho es que sos profesor de una academia y elegís una casa de alumnos, lo que te da tres o cuatro campañas distintas. Es el más accesible y el que mejor mezcla táctica con personajes.

Si querés la fórmula más pura y menos "vida escolar", Fire Emblem Engage (2023) tiene mejor combate y peor historia. Awakening (2012, 3DS) es el que salvó la saga y sigue siendo excelente, si tenés dónde jugarlo.

Tres reglas generales

Primera: cuando alguien te dice "tenés que empezar por el primero", preguntale si el primero se juega bien hoy. Muchas veces la respuesta honesta es que no, y que lo dice por nostalgia.

Segunda: los remakes son las mejores puertas. Están hechos justamente para gente nueva, con controles modernos y ritmo actual, y si te enganchan, los originales van a estar ahí.

Tercera: no hace falta jugar todo. Podés entrar a Yakuza por el 0, jugar tres, y parar. La saga no te va a cobrar la deuda. La lista de pendientes es un invento nuestro, no de los juegos.

Si arrancás alguna de estas sagas, registrá el juego de entrada en tu diario de POSTGAME y anotá con qué expectativa entraste: es el tipo de nota que se vuelve valiosa cuando, tres entregas después, querés saber por qué te enganchaste. Y si tenés un punto de entrada distinto para alguna de estas, discutilo en los comentarios; la mitad de la gracia de las sagas es pelear por dónde empiezan.

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