Guía para entrar a los soulslike sin romper el control
22 de julio de 2026
Los soulslike tienen fama de castigo, pero su secreto es otro: son juegos que respetan tu aprendizaje. Cada muerte enseña algo. La pregunta no es si sos "suficientemente bueno", sino por dónde entrar.
Si querés la puerta amable: Elden Ring. El mundo abierto cambia todo. ¿Un jefe te frena? Andá a explorar a otro lado, volvé más fuerte. Es el único de FromSoftware donde la paciencia se puede reemplazar parcialmente con curiosidad.
Si querés la experiencia clásica: Dark Souls III. El más redondo de la trilogía original: combate ágil, jefes memorables y niveles que se pliegan sobre sí mismos. Ideal para entender por qué esta saga marcó una década.
Si querés velocidad: Bloodborne o Sekiro. Bloodborne premia la agresión — acá no hay escudo detrás del cual esconderse. Sekiro directamente es otro deporte: parry o muerte. Los dos son brillantes; los dos duelen distinto.
Los primos que no son de FromSoftware. Hollow Knight es un soulslike disfrazado de metroidvania precioso (y baratísimo). Lies of P sorprendió a todos siendo un "Bloodborne de Pinocho" que funciona en serio.
Consejos que nadie da:
La primera build no importa: elegí lo que suene divertido y listo, después se corrige. Morir con almas encima y perderlas es parte del diseño, no un bug de tu vida. Y el multijugador cooperativo existe: invocar ayuda para un jefe no es hacer trampa, es usar el juego completo.
El día que le ganes a tu primer jefe imposible vas a entender por qué somos tantos los que no podemos soltar este género.
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