Cómo domar tu backlog sin dejar de disfrutar los juegos
23 de julio de 2026
Todos tenemos esa lista: juegos comprados en ofertas, regalos de suscripciones, clásicos que "algún día" vamos a empezar. El error más común es tratar el backlog como una deuda que hay que saldar. Spoiler: nunca se salda, y no pasa nada.
Cambiá la pregunta. En vez de "¿qué debería terminar?", preguntate "¿qué tengo ganas de jugar hoy?". El backlog es una biblioteca, no una lista de tareas. Nadie se siente culpable por no haber leído todos los libros de su casa.
La regla de las dos horas. Dale a cada juego un par de horas reales. Si en ese tiempo no te dio una razón para volver, marcalo como Abandonado y seguí. Abandonar no es fracasar: es información sobre tus gustos. En POSTGAME el estado "Abandonado" existe justamente para eso, y una nota corta de por qué lo dejaste vale oro para tu yo del futuro.
Un juego largo + uno corto. Funciona sorprendentemente bien: un RPG de 80 horas como plato principal y un indie de 6 como cambio de aire. Cuando el grande te canse, el corto te da la sensación de cierre que el cerebro necesita.
Usá la wishlist como filtro. Antes de comprar, dejalo en wishlist dos semanas. Si a las dos semanas seguís pensando en ese juego, comprala. Si te olvidaste de que existía, la respuesta también está clara.
Revisá tu año. Mirar tu resumen anual — cuántos juegos, cuántas horas, qué géneros dominaron — te muestra tu ritmo real. Si jugás 12 juegos por año, comprar 40 en ofertas solo financia tu ansiedad.
El mejor sistema es el que te hace jugar más contento, no el que completa más casilleros.
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